
Enraizadas

Las mujeres, desde siempre, hemos tenido que asumir el papel de cuidadoras, no solo del hogar, sino también del entorno que nos rodea. Somos gestoras de recursos naturales como el agua, el suelo, los bosques y las energías, aplicando conocimientos ancestrales que subrayan nuestra importancia como activistas clave en la protección del medio ambiente. En el oeste de Cali (Colombia), en el corregimiento de Montebello y su vereda Campo Alegre, habitan mujeres que reconocen la importancia de la naturaleza y luchan cada día para protegerla del mal manejo de los residuos y la minería, donde la principal víctima son los afluentes de agua como la quebrada El Chocho. En esta investigación, exploramos la relación entre las mujeres y la naturaleza, y su papel esencial en la preservación de la biodiversidad y el cuidado del agua.




